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Una afectada de Tlp habla de su experienciaAñadido ›25/06/2014 2:49:39
Como dice Morrie en esta primera sesión, teme el día en que tengan que limpiarle el culo, y al leer esto, me doy cuenta de dos cosas diferentes. Por una parte, recuerdo una época de mi vida en que tenían que hacérmelo a mí porque yo no estaba en condiciones, ni físicas ni mentales, para hacerlo y me tiraba días enteros atada a una cama viendo pasar mi vida con odio hacía todo el mundo desde la cama de una minúscula habitación de hospital, y la sensación de impotencia e inutilidad crecía día a día, ¿Cómo se puede llegar hasta ese punto? Por otra parte, recuerdo mi trabajo en la residencia, poniendo y quitando pañales a personas mayores, que algunas se daban cuenta y otras, ni siquiera sabía quién era yo, cogiéndolas a peso muerto para sentarlas en la taza del wc mientras divagaban en sus mundos, mientras yo, con una toallita les limpiaba toda la caca que se habían hecho encima, e intentaba ponerme en su lugar y tratarlas con el máximo respeto posible. Por otra parte, desde mi punto de vista, creo que cuando padeces de una enfermedad en la cual tienes que modificar muchas conductas y hábitos y encontrar otra forma para hacerlo todo, te permite ver la vida desde otra perspectiva, Morrie dice “Ahora tengo que ver la vida de una manera singular. Afrontémoslo. No puedo ir de compras….”En mi caso, al padecer de una adicción a las drogas, he tenido que dejar de hacer muchas cosas que, jóvenes como yo, las hacen cada día sin preocuparse si quiera, como por ejemplo, salir de fiesta, no tener que pedir dinero, intentar no entrar en bares, no beber alcohol, cambiar de amigos…entre algunas, y he de decir, que al principio la idea sonaba horrible en mi cabeza, pero con el tiempo aprendes y te das cuenta de lo que realmente es importante para ti y consigues buscar alternativas. Ahora prefiero quedarme en casa los fines de semana, levantarme pronto al día siguiente y aprovechar el día, y esto, me resulta más satisfactorio de lo que podría haber imaginado años atrás. He descubierto que me gusta el deporte, la lectura, el arte y que tengo capacidad para hacer lo que me proponga. Respecto a la segunda parte del capítulo, creo que es muy cierto que aprendes a empalizar con los demás seres humanos cuando tú mismo estas sufriendo, y además de esto, aprendes a sentir y a dejarte llevar por tus emociones. Por último, ¿Por qué nos incomoda tanto el silencio? ¿Por qué encontramos alivio en tanto ruido? Yo siempre había temido el silencio, y cuando estaba con alguien hablaba a todas horas e intentaba no tener mucho espacio para pensar ¿Por qué? Porque quedarse a solas con uno mismo da miedo, porque no quieres escuchar todo lo que pasa por tu mente, porque no te conoces y te asusta…Y es por eso, que actualmente me encanta pasar largos ratos conmigo misma, escucharme y aprender a descifrar lo que siento, lo que necesito, lo que quiero Creo que es muy fácil lamentarse por uno mismo y pasarte años de tu vida solo viendo el lado de negativo de una enfermedad. En mi caso, durante muchísimos años me he lamentado de estar enferma, de tener un trastorno alimentario, de tener una adicción, de tener un TLP, de tener un TDAH…y siempre me he visto como la víctima, como la enferma, etiquetándome a todas horas y que además todo eso fuese mi carta de presentación. Muchísimas chicas y chicos que han estado conmigo ingresados han tenido miedo y lastima por mí, porque yo era la más enferma, la más mala…Pero he aprendido a aceptarme tal y como soy. Claro que hay muchos días en que me gustaría volver a atrás y deshacer lo hecho, y claro que hay días que me vengo abajo y me pregunto ¿Cuándo va a acabar todo esto? Pero me reconforta darme cuenta de que cada día estoy un poquito mejor, a pesar de la pequeña recaída que he tenido, no tengo en mente tirar la toalla, porque sé que yo puedo, por que se que yo merezco algo muchísimo mejor, porque sé que al final de todo mi proceso conseguiré controlar el TLP, y estoy convencida de que lo mejor aún está por llegar. Como Morrie, a mí también me gustaría contar mi historia, no con afán de que la gente me admire, más bien en el sentido de poder decirle al mundo todo lo que he ido aprendiendo, creo que todo el mundo debería descubrir ciertas cosas, como por ejemplo, aceptar las cosas, vivir de una forma más tranquila o vivir de forma que tengas en cuenta quien está a tu lado. Me gustaría poder compartir todo lo que sé, hacer que al menos una persona recapacitase y con ello tendría suficiente. Es cierto que a veces me gustaría volver atrás para corregir muchísimas cosas, pero también es cierto que gracias a ello soy quien soy ahora. Puedo decir, que ahora es cuando consigo conectar conmigo misma y con los demás, y que cada día me sorprendo más a mi misma con muchos actos que hago, como por ejemplo, dejar el asiento en el tren o el bus, recoger algo del suelo a alguien, sonreír a alguien que está llorando...Ya no me preocupa el qué dirán e intento dar todo mi, aunque sean personas desconocidas, no me importa porque me hace sentir bien. Por otra parte, creo que es muy importante pararse a pensar en uno mismo y preguntarse, ¿es esto lo que quiero? Porque además, hay una gran diferencia entre lo que quieres y lo que te apetece ¿Por qué nos da tanto miedo pensar en la muerte? De pequeña me aterraba la idea, hasta que llego el día en que intente suicidarme por primera vez. Recuerdo que estaba aterrorizada, pero era tal el sufrimiento que estaba viviendo que no sabía que era peor. A medida que el tiempo fue pasando, y con otros intentos de por medio, llegó el día que jamás pensé que llegaría. Recuerdo que hace tan sólo un año realice el peor intento que he tenido en mi vida, y que no tenía miedo porque realmente lo deseaba, pero luego, al despertarme en el hospital me eche a llorar. Estuve a punto de conseguirlo y me espantó la idea. Me había dejado de funcionar un riñón, no podía respirar por mi misma y no podía ni moverme porque no me sentía las piernas, además de tomarme cientos de pastillas, también intente cortarme las venas, y a pesar de cortarme un tendón, no han quedado secuelas en la movilidad, pero si físicas. Me duele mirarme los brazos, me duele ver todas esas cicatrices que yo misma me hice, pero por otra parte, al mirarlas me recuerdo a mi misma lo que no quiero en mi vida. Ahora pienso en la muerte de mi padre, y aunque acepto que algún día llegará, me da pánico la idea de quedarme sin él ya que es el pilar fundamental que me sostiene cuando las cosas no van del todo bien. Para mí, mi hermana y mi padre lo son todo y daría cualquier cosa por ellos. Por el contrario, he aprendido a vivir sin una madre, no está muerta, pero no la recuerdo en ningún momento de mi vida a partir de los 5 años. Si, es mi madre, y sufre igual que yo en el mundo de las adicciones e intento ponerme en su lugar para poder, algún día, tener una charla con ella, aunque cada día estoy más convencida de que eso no pasará. Pienso en el día de su muerte, y sé, que lo pasaré realmente mal, aunque haya años que no sepa de ella, pero como dicen, una madre es una madre y nunca se olvida. A veces me pregunto cómo sería mi vida ahora si ella estuviese aquí, a veces envidio a mis amigas y la relación tan estupenda que mantienen con sus madres y otras me prometo no parecerme nunca a mi madre y hacer todo lo posible para no criar a mis hijos como hizo ella. Por otra parte, puedo contar con el apoyo de mi hermana y mi padre, a pesar de la gran decepción que se han llevado por mi parte con esta última recaída, aunque a veces me da miedo de que se cansen, de que quieran olvidarse de mí y vivir felices plenamente. Siempre me habían dicho que la familia también se cansa, igual que tus mejores amigos, igual que el resto de personas que están a tu alrededor…y es por eso que aún tengo más ganas de luchar, por mi y por ellos Creo que las emociones son algo muy importante para las personas y creo que aún es más importante reconocerlas, disfrutarlas y luego dejarlas ir. Este es un tema que he trabajado muy duro, y que aún, hoy en día, a veces me es difícil de controlar. Debido a tener un TLP, nunca he estado en contacto con mis emociones, nunca he sabido expresar lo que sentía y menos aún ponerles nombre. Para mí sólo existía la euforia y la depresión y no sabía/podía ver la cantidad de colores que había entre el blanco y el negro. Recuerdo que siempre decía “es que cuando estoy alegre, soy la alegría personificada, y cuando estoy triste, soy la depresión en persona”. A raíz de empezar a trabajar el tema de las adicciones, también empecé a trabajar este tema y a medida que iba pasando el tiempo me iba sintiendo mejor. Tomaba nota en una libreta de cómo me sentía a cada momento del día y el porqué, y con esto aprendí a disfrutar de mis emociones también desde afuera. Ya no me da miedo expresar lo que siento, ya no me da miedo hacer lo que siento en cada momento y ya no me da miedo decir que yo también tengo miedo, o que quiero a alguien en especial, es más, lo disfruto y eso me hace feliz. Si tuviera que darle consejo a alguien sobre este tema, le diría que se parase a pensar en cómo se ha sentido a lo largo del día y que hiciese una pequeña reflexión sobre ello. Creo que es muy importante no tener miedo a envejecer, ¿Por qué tenerlo? Como dice Morrie el ya ha pasado por todas esas etapas y las ha disfrutado, ¿Por qué querría volver a vivirlas? Creo que la vida es una experiencia única e irrepetible y que todos los seres humanos deberíamos disfrutar al máximo cada día que pasa, estemos en las condiciones que estemos, porque sino que haremos ¿arrepentirnos toda nuestra vida de cosas que no hemos hecho o de momentos que no hemos disfrutado cuando podíamos haberlo hecho? Cuando digo “vivir al máximo”, no quiero referirme a hacer locuras, ni a ser egoístas ni a faltar al respeto a los demás por ser nosotros felices, más bien, quiero decir, como ya he dicho en otra sesión, a vivir en el aquí y en el ahora, a olvidarnos de nuestros problemas y prestar atención a lo que estamos viviendo o haciendo Personalmente, no estoy segura de llegar a ser mayor y seguir pensando todo esto, ya que muchas cosas se nos olvidan, pero estoy segura de que voy a ser capaz de aceptar la situación en la que este sin mirar constantemente mi pasado. Personalmente, para mí, el tema del amor es muy complicado porque no se desenvolverme fácilmente. Todas las relaciones anteriores que he tenido han sido bajo el consumo y jamás le había dicho a alguien lo que sentía o lo que pensando sobre una u otra cosa. No quiero decir que no me gustaría, pero creo que el miedo que tengo a que me hagan daño, a ser rechazada o a que me abandonen es muy grande y me produce mucha angustia y ansiedad. Está claro que a todas las personas nos gustaría tener mucho dinero y tener una vida más cómoda, pero también está claro que si tú no eres feliz e dinero no hará que lo seas. Sinceramente, desde que realice mi proceso, aprendí a darle más importancia al dinero, es decir, haciendo cuentas de la cantidad de dinero que me había gastando en consumo, me di cuenta de que hay que saber administrarse el dinero de una manera más sana. Ya no le doy tanta importancia a las cosas materiales, como por ejemplo, a la ropa, que era un tema que me preocupaba bastante en el aspecto de que tenía que tener muchos modelitos que me quedaran bien, o como por ejemplo, a tener un móvil de última generación (ahora tengo uno con la pantalla rota que de momento no me planteo cambiar porque para el uso que le doy… ¿para qué quiero yo un móvil de 600€ si sólo lo utilizo para hablar? Por otra parte, estoy totalmente de acuerdo a lo que dice Morrie. Mi gran necesidad en la actualidad es dedicarme tiempo a mi misma pero también a todos los que me rodean, por eso mismo estoy estudiando este curso y me planteo ir a la universidad para continuar con estudios semejantes. Quiero dedicarme a trabajar en algo que me llene y cada vez tengo más y más claro que voy por el buen camino. Actualmente vivimos sumergidos en el mundo de la tecnología, es decir, Internet. ¿Dónde ha quedado el enviar cartas, el llamar antes de escribir un sms o simplemente el tener una conversación cara a cara? Nos estamos olvidando de que somos personas y no máquinas y esto, a mi parecer, influye mucho en el funcionamiento que estamos adquiriendo. La relación que mantengo ahora es buena, pero creo que sería muchísimo mejor si los dos no tuviéramos estos miedos y nos dijéramos todo, guste o no. Para mi es nuevo, es nuevo porque es la primera que tengo sin consumo, es decir, es nuevo el sentarme a hablar con la otra persona y expresarle lo que siento, pero también creo que a medida que van pasando los meses tanto yo como él nos vamos soltando un poco más y la confianza va en aumento La cultura en la que vivimos nos dice todo lo que tenemos que hacer, como vestir, como hablar, como pensar, como sentir… ¿y dónde quedan nuestros valores, nuestros principios? Yo intento hacer todo lo que me apetece sin tener en cuenta lo que dirán, y aunque a veces es realmente difícil, haciendo referencia al tema del físico, y me dejo engañar pensando que una mujer debe ser alta, guapa y delgada, intento convencerme de que no es así, ¿Quién dice si una mujer es fea o es guapa, alta o bajita, gorda o delgada? Creo que eso está en los ojos de quien te mira y en los tuyos propios, ya que a una persona puedes parecerle horrible y a otra una belleza. Crear una propia subcultura es muy difícil, obedecer a todo lo que piensas y sientes es más difícil aún y llevarlo a cabo parece imposible en muchas situaciones. Yo me considero una persona que no sigue modas por ejemplo, o que quizás por mi personalidad suelo ir en contra de lo que dice el resto, porque creo que vivo en un mini mundo muchas más tranquilo y lento del que va la sociedad, es decir, le doy más importancia a muchos otros aspectos como puede ser, ha reflexionar y a meditar lo que hago o quiero hacer. Una vez me dijeron que la impulsividad no es buena compañía porque él no pensar lo que estás haciendo o las consecuencias que eso puede comportante suelen tener un final no muy feliz. Cuando me planteo el tema del perdón, me asaltan muchas ideas a la cabeza, pero cuando pienso en el perdón a uno mismo, sólo me viene una. Por una parte, creo que perdonar a los demás es algo fundamental para estar en paz contigo mismo. ¿De qué sirve el orgullo y el rencor? ¿De qué sirve odiar a alguien? ¿Por qué odiar a alguien que es o ha sido importante en tu vida? En mi caso, estoy convencida de que podría odiar a mucha gente que me ha hecho la vida imposible, pero, ¿de qué me serviría? No voy a sentirme mejor sin perdonar a las personas que me han hecho daño, no voy a sentirme mejor negándoles el saludo o hablándoles más, porque el odio sólo crea más odio. A pesar de que intento no tener cuentas pendientes, tengo una muy grande: mi madre. Dentro de mi algo me dice que intente hablar con ella de nuevo, pero otra parte me repite una y otra vez que no lo haga, que sólo me hará más daño, y me paso los días debatiéndome en que es lo mejor, para ella y para mí. Por otra parte, entender que debía perdonarme a mi misma ha sido muy difícil. Darme cuenta de que necesitaba sentarme a hablar con mi niña interior ha sido muy difícil ya que me he pasado años girando la cabeza hacía otro lado, ¿Qué tenía que perdonarle? ¿Por qué? Me culpabilizaba siempre de haber sufrido un trastorno alimentario, me culpabilizaba de los problemas de toda mi familia, pensaba que si yo hubiera sido diferente, si hubiera sido más fuerte, si hubiera sido como mi hermana…todo hubiera sido totalmente diferente. No conseguía mirar a esa niña pequeña que solo pedía a gritos algo de cariño, de comprensión…Y cuando por fin conseguí hacerlo, lloré todo lo que no había llorado a lo largo de mi vida, que había sido muy muy poco Si tuviera que elegir lo que me gustaría hacer el ultimo día de mi vida, a pesar de tener mil ideas, creo que priorizaría y me quedaría con las actividades que mas me hacen feliz. Me imagino mi día perfecto haciendo una excursión a la montaña para escalar con los amigos que siempre voy, comer con ellos, echar unas risas, decirles lo que siento por cada uno de ellos y dándoles las gracias por haberme enseñado todo ese mundo, por la tarde iría a tomar algo con mis otros amigos hasta tarde, más tarde disfrutaría de una cena con mi padre y con mi hermana con la tele apagada para poder mantener una charla con ellos y la noche la dedicaría a mi pareja. ¿Para qué pedir más? Admiro la forma que tienen Morrie y Mitch de despedirse, admiro la forma de llevarlo y sobretodo admiro como pueden decirse tantísimo con tan poco Me ha gustado muchísimo leer este libro, a pesar de haber leído miles como este, siempre aprendo cosas nuevas, sobre mí, sobre el mundo y sobre todas las personas en general. Ojala hubiera un tipo llamado Morrie en todos los institutos con el cual aprender. Yo puedo decir que he tenido unos cuantos, llamados educadores, y de cada uno de ellos me llevo algo positivo. Gracias a todas estas personitas, he aprendido a valorar mi vida, a ponerme limites, a conocerme, a no darme por vencida, a luchar por lo que creo y por lo que siento, a redescubrirme, a aceptar las cosas que me suceden, a aceptar a los demás tal y como son, a no ser egoísta, a pedir perdón, a dar las gracias, a ver el mundo desde otra perspectiva, a no odiarme, a reflexionar, a pensar, a pedir ayuda….entre otras. Y sé que por mucho que pasen los años los voy a tener muy presentes, al igual que Mitch con Morrie, por que han creído en mí, porque me han apoyado y aguantado, por que han hecho que abriese los ojos cuando nadie más podía hacerlo y porque han hecho de mi vida algo mejor
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